Estrategias para la revisión y corrección de los textos escritos.

Coordinación Palabras Azules
@PalabrasAzules_
Recurso para el profesorado

Propuesta elaborada a partir de recopilación de materiales de:
  • Eduardo Navarro Berraquero 
  • Casssany
  • Mata
  • Otros


DIFICULTADES DE LA REVISIÓN:

Según Scardamalia y Bereiter (1986), la fase de revisión del texto se considera como una parte fundamental de la escritura y tiene como objetivo mejorar la calidad del escrito final.

Así pues, debemos entender por revisión hacer cualquier cambio en alguna de las fases del proceso de escritura:
  1. Planificación. 
  2. Generación y organización de ideas. 
  3. Redacción de borradores. 
  4. Edición final. 

Cualquier proceso de revisión de un texto escrito lleva implícitos una serie de FASES que son cíclicas:
(Mata, 2000)


Este proceso de revisión se puede llevar a cabo en cualquier momento de la composición, pero nuestro alumnado no está acostumbrado a realizar estas fases, dándose dos situaciones fundamentales:
  • el alumnado que puede decir lo que está mal, pero no sabe cómo corregirlo (buena detección, pero mala corrección).
  • el alumnado que puede no encontrar lo que está mal (fase de detección), pero si se les ayuda puede intentar corregirlo.
Concluye González Seijas (2002), que cuando se les pide que revisen sus composiciones, centran sus esfuerzos en la corrección mecánica y hacen sustituciones de palabras.Otros autores, dicen que sus revisiones se centran más en la forma que en los referidos al contenido. Es decir, que prestan más atención a los pequeños detalles de puntuación y al cambio de algunas palabras o pequeños errores de ortografía que a las deficiencias o carencias de estructuración textual o contenido expresivo del texto (Mata, 2000; Beal, 1993).

Por otro lado, el alumnado puede revisar con poca frecuencia porque no les animamos a que revise: Los textos que se les piden no son compartidos por un destinatario real (maestro/a, lector online,...), o su escritura no tiene un propósito auténtico.
Para Seijas (2002), este tipo de revisión es muy limitada:

  • No establecen metas e intenciones claras;
  • Creen que revisar es cazar errores, redactar de nuevo y tachar;
  • Les falta experiencia para determinar lo que necesita ser cambiado y cómo hacer el cambio; y
  • Tienen dificultad para evaluar su propia escritura desde la perspectiva del lector (Fitzgerald, 1987).

CLAVES:

Cassany (1993) piensa que los profesionales de la educación, en general, se interesan por el texto acabado o producto final y no tienen en cuenta el proceso de elaboración o borradores iniciales del futuro texto. En este sentido, apunta dos resultados de la investigación sobre la escritura que han descubierto que:

FASES DE REVISIÓN DE TEXTOS:

Una vez que los alumnos-as escriben sus textos (descripciones, diarios, historias, cuentos, etc.) debemos animarlos a que revisen y mejoren dichos textos. Tenemos que enfocar la revisión atendiendo a los aspectos trabajados sobre el proyecto iniciado:
  • si responde a la intención comunicativa, finalidad y destinatarios acordados en la planificación; 
  • a la organización del contenido elegida; 
  • y los aspectos formales –presentación, pulcritud, ilustraciones, ortografía y normas gramaticales-, programados en nuestro proyecto de composición.

Para ello deberemos
  1. CREAR GUIONES DE REVISIÓN
  2. COMPARTIR CRITERIOS DE EVALUACIÓN

GUIONES DE REVISIÓN

Lo podremos hacer a partir de guiones de revisión adaptados a los diversos niveles de capacidad del mismo y a los objetivos didácticos programados en las unidades didácticas:
  • a) Análisis del contenido: tipo de texto y estructura textual trabajada, cohesión y coherencia de la misma (orden de ideas y distribución en párrafos de las mismas);
  • b) Revisión de los aspectos formales: estructuras sintácticas empleadas, normas gramaticales, normas ortográficas básicas y vocabulario.

Podemos organizar una pauta de corrección del contenido una vez escrito el primer borrador del texto que pretendemos elaborar:


CORRECCIÓN DE TEXTOS. PAUTAS

Pautas metodológicas y estrategias para cambiar nuestros hábitos en la corrección de textos escritos, basados en consejos de Cassany (1993a).

1º.- Debemos entender la corrección como una técnica didáctica que puede ser voluntaria, variada y participativa.
Podemos variar las técnicas de corrección al igual que hacemos con los ejercicios de redacción.
  • Autocorrección guiada por plantillas o guiones de revisión sobre cualquier aspecto concreto de un determinado tipo de texto (descripción de un lugar, retrato, cuento, carta, etc.)
  • Puede hacerse por parejas o en pequeñas tutorías con el maestro (supervisión). 
  • Centrada sólo en el contenido: corrección de la distribución de los párrafos, de la sintaxis oracional o de la ortografía; 
  • Corrección de los esquemas iniciales del texto, de los borradores o de las ediciones finales…
2º.- Corregir sólo lo que el alumno es capaz de aprender.
Perdemos mucho tiempo corrigiendo todos los errores que encontramos en los textos de nuestros alumnos-as. Debemos entender que la corrección es un proceso que se realiza durante la elaboración de un texto y que tiene el objetivo de mostrar al alumnado cómo puede mejorarlo. Es necesario, por tanto, especificarle los aspectos que corregiremos de forma especial.

3º.- Corregir cualquier aspecto del texto y del proceso de composición.
Corregir no es sólo enmendar faltas de ortografía, sino reescribir un borrador para conseguir un nuevo texto mejorado (Cassany y otros, 2002). Desde esta perspectiva corregir es una actividad más abierta y no tan limitada como buscar y señalar los errores de ortografía o la escritura correcta de las oraciones de un texto. Pretendemos que el alumno aprenda a corregir la organización o planificación de su texto (búsqueda de información, esquema textual l esqueleto), la presentación formal, su distribución en párrafos y su separación, la distribución de oraciones con su signos de puntuación (ortografía y sintaxis), ampliaciones del texto con recursos literarios concretos (enumeraciones, comparaciones, adjetivaciones, etc.), la corrección de errores ortográficos trabajados ya trabajados, etc.

4º.- Debemos dar siempre consejos prácticos al alumno-a para que entienda lo que debe cambiar o revisar de su texto en elaboración.
Siguiendo este consejo deberemos acordar una serie de expresiones que dejen muy claro qué pretendemos que rectifique. Por ejemplo:
  • Separa bien los párrafos.
  • Fíjate en esta oración y añade algunos adjetivos más.
  • Amplía el párrafo 3º con algunas oraciones referidas a…
  • Escribe oraciones más cortas y utiliza la coma y el punto.
  • Revisa las comas en el párrafo segundo, 
  • etc.
Conclusión: debemos anotarles comentarios concretos que aporten una información clara sobre la forma de mejorar el texto. Dichas instrucciones deben ser sencillas y perfectamente entendibles por el alumnado.

5º.- Debemos acordar un sistema de marcaje de los errores y pedir al alumno que busque la solución correcta.

Es una de las técnicas básicas y más útiles de corrección. El objetivo es responsabilizar al alumno-a de su propia revisión y corrección. Es preciso elaborar junto al alumnado un sistema de signos que den información concreta de lo que deben mejorar o revisar en sus textos. Es una labor nuestra como maestros-as organizar estas pautas desde el comienzo del curso escolar para dejar muy claro nuestro lenguaje de signos en la corrección de textos.

Podemos acordar una serie de signos. Por ejemplo:
  • rodear una palabra en rojo significa que hay un error de ortografía;
  • tachar una palabra puede significar que sobra o la cambie por un sinónimo, pronombre personal, demostrativo, etc.
  • utilizar números -desde el 1 en adelante-, situándolos en el lugar del texto que deseamos mejorar, serán llamadas que podrán leer al final del texto o en una hoja aparte. Podrán referirse a la ampliación de una oración (añadir ideas, comparaciones…), que la redacte de nuevo, situarla en otro párrafo, etc.;
  • usar una flecha puede significar que le pedimos que coloque una oración en otro lugar, cambie un párrafo de sitio, altere el orden de las palabras de una oración, etc.
6º.- Corregir cuando el alumnado tiene fresco lo escrito.
Podemos fragmentar el proceso de composición de un texto pidiendo al alumnado que cuando tengan un párrafo construido lo revisen o pidan apoyo a su maestro-a. De esta manera la revisión puede ser muy fluida y eficaz, ya que se va realizando durante dicho proceso.

Según el autor citado, “las correcciones más eficientes son las que se realizan durante la redacción, cuando se comete el error”. Es importante corregir lo antes posible, si se tiene que hacer en casa. Desde esta perspectiva se hace imprescindible corregir en clase y en presencia del alumno-a, siempre que sea posible.

7º.- Dejar tiempo en clase para que los alumnos puedan leer y comentar las correcciones del profesor. Es necesario asegurarse de que las leen y las aprovechan.

Es algo cotidiano que nos quejamos de que los alumnos no aprovechan las correcciones, incluso vuelven a cometer los mismos errores una vez corregidos.Como norma general, es preciso dejar un tiempo al principio o al final de la clase para que los alumnos lean las correcciones, las entiendan y sepan cómo deben seguir elaborando sus textos.

8º.- Debemos dar a conocer herramientas para que los alumnos puedan autocorregirse: enseñar a manejar diccionarios, gramáticas básicas, libros de consulta, etc.
El objetivo es potenciar la autonomía y la autocorrección enseñándoles a utilizar un banco de palabras, un guión de revisión de textos descriptivos, una ficha de revisión de la ortografía básica que se esté trabajando en ese texto, etc.

9º.- Corregir los borradores del texto, previos a la revisión definitiva. Estimular a los alumnos a revisar y rehacer sus propios escritos.
Con ello damos a entender a nuestros alumnos que están en un proceso inacabado de redacción; que no es un texto definitivo. Fomentamos la revisión de sus propios textos al analizar los errores durante la elaboración del mismo.

10º.- Aumentar la calidad de la corrección, aunque baje la cantidad. No proponerse tanto por corregir todos los trabajos de los alumnos y asegurar un buen nivel de corrección.

EJEMPLO:
"El Diario Personal"Mis proyectos de composición escrita. De Eduardo Navarro Berraquero




3 comentarios:

David dijo...

Me parece muy acertada esta entrada del blog, ya que para lograr un buen escrito la corrección, la revisión y la reelaboración del texto son fundamentales. No es fácil conseguir una corrección individualizada cuando las aulas están masificadas, pero ahí es donde cada uno debe elaborar una estrategia personal para conseguirlo.

Ben Steiner dijo...

Buenos días,

Hay una buena lista de recursos aqui:
http://www.justpublish.es/#!recursos/c1wtl

Un saludo,

Ben

Leonor dijo...

Genial. Cuando he practicado una estrategia similar he tardado muchísimo, aunque ha merecido la pena. El caso es que tengo 200 alumnos o mas dependiendo del curso. Confiteor: no sé cómo llevarlo adelante con esa barbaridad de chavales.